miércoles, 27 de noviembre de 2013

Biografía: FERNANDO "PINO" SOLANAS

DEFENSOR DE LA PATRIA DESDE AFUERA Y DESDE ADENTRO


     Pino Solanas es un personaje argentino destacado que lleva adelante en forma paralela y, muchas veces complementaria, sus dos pasiones: el cine y la política. Nacido en febrero de 1936 en Olivos, localidad bonaerense ubicada al norte de la ciudad de Buenos Aires, estudió desde muy joven teatro, música y, más tarde, derecho. Comenzó desempeñándose como cineasta en la década del ´60, a través de cortometrajes referidos a la problemática social y cultural del país, así como también, del continente americano.
     En 1968 filmó, desde la clandestinidad, su primer largometraje llamado “La Hora de Los Hornos”, cuya temática era el neocolonialismo y la violencia en Latinoamérica, especialmente en Argentina. Este trabajo fue difundido en más de 70 países y le valió varios premios internacionales. A raíz de ello fundó, en sociedad con Octavio Getino, el “Grupo Cine Liberación”, con el cual, en 1971 tuvo la posibilidad de realizarle una importante entrevista al ex presidente Juan Domingo Perón, exiliado en Madrid.
     Con ella realizó dos producciones: “Perón: Actualización política y doctrinaria para la toma del poder”, que se transformaría en referente de los militantes peronistas , y “La Revolución Justicialista”. Hacia mediados de esta década filmó su primer ficción, “Los hijos de Fierro”. El país atravesaba momentos de tensión, Perón había asumido su tercer presidencia en el ´73 y falleció en julio del siguiente año, quedando el ejecutivo en manos de su esposa, María Estela Martínez de Perón (vicepresidenta).
     Era un gobierno débil, acosado por grupos revolucionarios que impulsaban el socialismo, movimientos paramilitares y conflictos dentro de su propio partido. La ola creciente de terrorismo hizo que, en el ´74 se creara la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) organización parapolicial que atentaba contra dirigentes de izquierda, opositores, empresarios, artistas, entre otros. Pino Solanas, por su destacada militancia fue amenazado e, incluso sufrrió un intento de secuestro.
     Logró exiliarse en España, aunque más tarde, se radicó en Francia. Desde París realizó el documental “La mirada de los otros” (1980), se solidarizó con las Abuelas de Plaza de Mayo y organismos de derechos humanos, denunció internacionalmente las atrocidades ocurridas en la Argentina por la dictadura y participó, junto a otros artistas, en la creación de la Asociación Internacional en Defensa de los Artistas”.
     Regresó a Argentina con la restauración de la democracia. Filmó “El exilio de Gardel” y “Sur” con las que obtuvo importantes premiaciones en distintos festivales. En el ´89 reunió una asamblea de sindicatos audiovisuales para formular una ley de medios que reemplace a la de Radiodifusión de la dictadura.
     En los ´90 denunció a Menem por traicionar el voto y saquear el patrimonio público mediante privatizaciones y sumisión a organismos internacionales. Como respuesta fue acusado de “calumnias e injurias”. Luego de ello, por ratificar su denuncia ante un juez,  sufrió un atentado en el que recibió seis disparos en las piernas que lo obligaron a posponer la conclusión del film “El viaje”.
     Sin embargo continuó con las denuncias y en 1992, junto a otros dirigentes políticos, crearon el “Frente del Sur”, a partir del cual, se volcó más activamente a la política postulándose como candidato. Fue diputado por la provincia de Buenos Aires y, al culminar su mandato en 1997, retomó su trabajo como director de cine. Durante su gestión inició más de 100 proyectos de ley y defendió de las privatizaciones a empresas de Energía hidráulica y nucleares.
     También impulsó proyectos sobre derecho a la pluralidad en radio y televisión e información objetiva, la creación de un Canal Parlamentario y otro del Mercosur. Promovió asociaciones e iniciativas culturales y, en 2002, fundó el “Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora” (MORENO) cuyo trabajo, en conjunto con sectores de la energía, más la publicación semanal de InfoMORENO, difundieron el debate sobre la importancia de los recursos naturales y la recuperación del patrimonio energético.
     Además inició “Proyecto Sur”, espacio político por el cual recorrió el país dando cuenta de la crisis y miseria reinante por medio de documentales. Así surgió “Memoria del Saqueo”, resumen histórico que abarca desde 1976 a 2001 y muestra cómo, según sus palabras: “en nombre de la globalización y el libre comercio, las recetas económicas de los organismos internacionales terminaron en el genocidio social y el vaciamiento financiero del país”.
     Por otro lado, escribió artículos sobre cine, cultura y política para Argentina y América Latina. También ensayos artísticos, culturales y de investigación como “Yaciretá: crónica de un despojo” (1996). Actualmente prepara una recopilación de sus trabajos y, milita en una alianza de partidos, UNEN, por el cual se postuló como Senador Nacional obteniendo buenos resultados en las últimas elecciones. 

Crónica periodística sobre LOS EXCLUÍDOS

GLOBALIZACIÓN Y NEOLIBERALISMO

UN PUENTE A LA EXCLUSIÓN

     Crónica de los acontecimientos que llevaron al Estado argentino a la crisis que arrojó la más alta tasa de desocupación y pobreza a partir de la globalización del sistema económico.

     Las políticas neoliberales surgen paralelamente al fenómeno de la globalización. Los estados de bienestar decayeron hacia la década del ´70 por la imposibilidad de controlar el sistema económico, en gran parte erosionado por el crecimiento del aparato burocrático de administración pública y, en ese contexto, por temor a quedar excluidos del mercado global, son arrastrados hacia un régimen de privatizaciones, desregulación y descentralización.
     En Argentina la tendencia hacia el neoliberalismo se manifiesta a partir del gobierno de facto impuesto en 1976. El mismo acudió a organismos de financiación mundial y comenzó a entablar negocios con capitales extranjeros, lo que provocó el comienzo de la desindustrialización nacional. Éste fue el principio del endeudamiento estatal pero, aunque las implicancias serían nefastas, no fue lo más penoso de dicha etapa.
     Bajo el nombre de Proceso de Reorganización Nacional, hubo reformas como la suspensión de actividades políticas, parlamentarias y gremiales. Con el fin de restaurar el orden social, la represión  incluyó a intelectuales y sectores sociales, cuya militancia política, era elemental para considerarlos “grupos subversivos”. Juan Pablo Feinmann reproduce el miedo de la época, en su novela “La crítica de las armas”, cap. IV.
     En otro orden de cosas la libertad de expresión fue quebrantada, hubo censura en los medios de comunicación e intervención militar en muchos de ellos. Todo ésto sumado a la reducción de salarios y aumento de impuestos, profundizó el crecimiento de los niveles de pobreza e indigencia. El Mundial de Fútbol del ´78 se convirtió en una pantalla para cubrir las ilegalidades, atrocidades y miserias producidas en el país.
     El final de este proceso, signado por el terrorismo de Estado, lo marcó la Guerra de Malvinas en 1982, conflicto bélico contra Gran Bretaña que dejó como saldo más de 600 muertos, en su mayoría jóvenes de 18 años. En cuanto a los sobrevivientes, regresaron mutilados y con alteraciones psicológicas que los acompañarán por el resto de sus vidas. Por ello, la reinserción en la sociedad, fue en muchos casos nula.
     Este hecho inspiró a Rodolfo Fogwill en su novela “Los Pichiciegos” quien, a pesar de tratarse de una ficción escrita antes de la finalización del conflicto, demostró una clara visión de los pormenores transitados por los reclutas en las islas sureñas. Describe las necesidades como hambre, frío, soledad, abandono, sufridos en esos dos meses y medio que duró la contienda.
     La restauración democrática vino de la mano del radical Raúl Alfonsín, quien debió afrontar tareas como reconstruir las instituciones, reacomodar el papel de las fuerzas armadas como organismo subordinado al poder civil, e impartir el respeto a las leyes y los derechos humanos garantizando la paz, libertad y democracia. Entre los principales inconvenientes se inscribe el juicio a los ex-comandantes, que derivó en levantamientos militares y las conflictivas leyes de “Punto Final” y “Obediencia Debida”.
     En cuanto a la economía, el poder estaba en manos de grupos financieros internacionales y la industria nacional se vio absorbida por los capitales extranjeros establecidos en el país. Los obstáculos a vencer fueron: la inflación, una elevada deuda externa y la desocupación que iba en aumento. Se creó el plan Austral, forma de devaluación de la moneda, siguiendo los lineamientos impuestos por el FMI.
     Nada surtió efecto, el plan Austral fracasó derivando en una hiperinflación, recesión e incremento de los conflictos sociales. Hubo huelgas, saqueos y, en muchos casos, quienes tuvieron la posibilidad de emigrar, lo hicieron. De esta forma, ante el temor al fantasma del golpe de estado, Alfonsín entregó de manera anticipada, en julio de 1989, el poder al candidato electo Carlos Saúl Menem, representante del partido Justicialista.
     En esta etapa se consolidó el modelo neoliberal, favoreciendo el asentamiento de multinacionales y privatizando empresas públicas a fin de reducir el gasto del Estado. Así el gobierno se desprendió de petroleras, empresas de servicios como gas, telefonía y electricidad, además de los ferrocarriles y Aerolíneas Argentinas. Domingo Cavallo, ministro de economía y ex presidente del Banco Central, responsable de la estatización de la deuda privada, estableció el plan de Convertibilidad, equiparando el peso con el dólar norteamericano.
     Si bien logró frenar el proceso inflacionario, no mejoró la situación de la industria nacional, por el contrario, cerraron más fábricas y aumentó la brecha entre los sectores ricos, beneficiados con la economía financiera, y los sectores pobres, compuestos por desocupados o trabajadores que se desempeñaban en negro. Menem decretó, además, el indulto a los ex comandantes condenados por delitos contra los derechos humanos.
     Las transformaciones logradas durante esta etapa, que duró dos periodos por reforma de la constitución en 1994, fueron amplias en cuanto a la modernización. Sin embargo resultaron negativas a nivel social porque incrementaron la crisis laboral y llevaron al vaciamiento financiero del país. En “El Gran Transformador” de Pacho O´Donnell, se describen detalladamente los cambios producidos a partir del modelo menemista.
     En diciembre de 1999 asume el ejecutivo la fórmula Fernando de la Rúa - Carlos Álvarez, bajo el partido “Alianza para la Producción, el Trabajo y la Educación”, que reunía a la UCR y el FREPASO respectivamente. Resultó ser un gobierno débil, signado por la falta de apoyo, no sólo de la oposición, sino de su propio partido, sumado a la división producida dentro del FREPASO y los constantes desacuerdos en el seno de la Alianza.
     Las divergencias quedaron expuestas con la temprana renuncia del vicepresidente debido a una denuncia de sobornos dentro del senado. A partir de este hecho y la incapacidad de poder llevar adelante los proyectos propuestos en su campaña, por la constante oposición, la dirección del gobierno se encaminó hacia una profundización de la crisis económica y social.
     En dos años de mandato, el vaciamiento de poder, sumisión a las recetas económicas de organismos internacionales y la presión del FMI, llevaron a constantes reclamos y manifestaciones sindicales que desencadenaron una de las peores crisis del país. A lo largo y a lo ancho se realizaron piquetes, hubo saqueos y desmanes. El primero de diciembre de 2001, Cavallo, ministro de economía convocado por De la Rúa, anunció la restricción de la libre disposición de depósitos bancarios, lo que se conoció como “corralito”, medida que produjo el rechazo popular.
     Finalmente, el 19 se establece el Estado de Sitio y, en consecuencia, hubo una movilización espontánea de ciudadanos que reclamaron, golpeando ollas frente a la Casa Rosada, la renuncia del presidente. A pesar de la represión por parte de la policía que cobró dos muertes, los manifestantes se mantuvieron hasta el día siguiente donde De la Rúa no tuvo otro camino más que ceder. Se trató de una etapa en la cual aumentaron sobremanera las tasas de muerte por desnutrición, vejez prematura e, incluso, por enfermedades curables.

Relato ficcional: HACIA EL REENCUENTRO

     Conocí a Vale trotando en el bosque platense, se unió al grupo al que yo pertenecía. En esa época éramos seis. Ella tenía dos chicos, un varón de nueve años y una nena de doce, estaba separada, trabajaba en una repartición pública y vivía en una casa muy hermosa.
     Su novio, Richard, también era corredor. Vivía en Balcarce, se habían conocido en una carrera de aventura en Tandil. Cada vez que él venía a La Plata, compartía el entrenamiento con nosotros y, más de una vez, coincidimos en diferentes maratones. Éramos un grupo muy unido, generalmente nos reuníamos una vez al mes a festejar cumpleaños o, simplemente, para contar anécdotas y pasarla bien.
     En una oportunidad fuimos a lo de Vale, Richard hacía el asado. Como siempre terminamos cantando y divirtiéndonos mucho. Pero lo especial de esa noche fue que, en la conversación durante la cena, Richard la reprendió por aceptar a todos en su cuenta de Facebook, tenía cerca de 100 mil amigos y eso ya le había traído problemas: alguien usó su cuenta con malos fines.
-         ¿Porqué tantos contactos? – pregunté extrañado.
-         Lo que pasa – me explicó – es que tengo un hermano al que no conozco y quiero encontrar. Pienso que por Facebook capaz pueda ubicarlo, por eso cada vez que me envían una solicitud de amistad la acepto.
-         Aaahh… – dije, pero no pregunté más, aunque me moría de curiosidad.
     Valeria era hija de desaparecidos. Sus padres habían sido secuestrados por la dictadura cuando tenía tres años. Su mamá estaba embarazada… Nunca se supo más de ellos. Su abuela la crió mientras intentaba, como tantas madres, saber algo de sus papás y, por supuesto, del otro nieto nacido en cautiverio.
     A través de investigaciones, con ayuda de las Abuelas de Plaza de Mayo, pudo saber dónde habían estado sus padres y que su mamá había dado a luz un varón. Desde que tuvo uso de razón, Vale empezó a buscarlo también. En su página de face le escribía cartas, le contaba cosas, le decía cuánto lo necesitaba. A veces caía en pozos depresivos y su padrino Alberto, una gran persona con la que hicimos buena amistad,  intentaba sacarla, no la dejaba nunca sola, vivía cerca y la acompañaba casi todo en tiempo.
     Otras veces Valeria decidía irse a pasear, recorrió muchos lugares de Argentina y conocía también Brasil. Las carreras, de a pie o en bici, eran otra forma de escaparle a su obsesión, al trauma que le causaba pensar en lo que padecieron sus padres y, que en algún lugar, tenía un hermano el cual no sabía que ella existía. En las cartas le contaba que él tenía sobrinos (sus hijos) y le hablaba de ellos.
     Le gustaban los deportes extremos como paracaidismo y trekking, y se destacaba en todo. Quien no la conociera bien, nunca podría haber imaginado que sufría tanto. Era risueña, vital, muy sociable y divertida. Un año y medio compartimos entrenamientos, carreras y reuniones. Para su cumpleaños organizó una fiesta de disfraces a la que asistió mucha gente y sentimos que lo había pasado realmente bien. Fue esa noche que Alberto me contó:
-         Apareció una mujer… - dijo entre el ruido y la música.
-         ¿Cómo?
-         Vino una mujer que dice haber estado con su mamá en el pozo de Banfield.
-         ¿Y qué pasó? ¿Tiene idea de dónde puede estar el hermano de Vale?
-         No sé, no me contó casi nada, la veo retraída, creo que le pegó mal…
-         Pobre, espero que lo supere pronto, le voy a decir a los chicos que tratemos de no dejarla sola, que la llamen y la integren más que nunca.
     Recuerdo que esa conversación fue en agosto. Dos meses después, un viernes de octubre, Valeria se fue a pasar el fin de semana largo a Mar del Plata, sus chicos estaban con el papá y Richard se reuniría con ella el sábado a medio día, al salir de su trabajo.
     Con el grupo nos encontramos a las seis, como todas las tardes, para entrenar. Pero, a diferencia de otros sábados, recibimos la peor noticia que podíamos imaginar. Richard había hablado con uno de los chicos y él nos contó:
-         Se mató Valeria…
-         ¡¿Qué?!
-         ¡Se mató Vale! – repitió – hoy a la mañana, se tiró del departamento, se suicidó…
-         No puede ser…
     Todos quedamos shockeados, no lo podíamos creer. Hacía tan poco que habíamos festejado su cumple y se la veía tan feliz… A nadie le había dicho nada raro… Se me vino a la mente la imagen de sus chicos, ¡su abuela! Qué injusticia, pobre mujer, era como volver a sentir que le robaban una hija: ella la había criado… Esta vez dos chicos quedaban huérfanos de madre… Increíble. Cuánto daño, dos y hasta tres generaciones diezmadas. Ahora de dónde sacaría fuerzas esa abuela para seguir…
     Por mucho tiempo en el grupo nadie volvió a sonreír, nos juntábamos pero casi ni hablábamos, sentíamos la garganta anudada y, muchas veces, se nos llenaban los ojos de lágrimas. Richard se quedó un par de días. Estaba destrozado, no la pudo salvar. Nos contó que lo había llamado por teléfono para decirle que no aguantaba más, había decidido reunirse con sus padres… Y por más que voló con su auto no alcanzó a llegar a tiempo. Vale se arrojó del piso 20, dejando escrito en una hoja de papel:

“Extraño mucho a mis padres, me voy a reunir con ellos”

Opinión/análisis: LA POLÍTICA EN LA MIRA


"La pobreza no la hizo Dios, la hacemos tú y yo cuando no compartimos lo que tenemos"  
                                                                                                           Madre Teresa de Calcuta

     La política en Argentina en los últimos años, en lugar de ser una herramienta y actividad humana al servicio de la transformación social, se convirtió en una “máquina” que, por medio de la mentira, del fraude, provocó la exclusión sistemática de habitantes. Desde la dictadura del ´76, pasando por los secuestros, tortura, muerte, robo de niños nacidos en cautiverio; luego por la guerra de Malvinas con jóvenes mutilados, traumas y más muertes; hasta las democracias neoliberales que, a través de multinacionales y organismos mundiales de financiación, empeñaron al país causando desempleo, hambre y miseria.
     Basta con leer a Rodolfo Walsh en su “Carta Abierta de un Escritor a la Junta Militar”, para tomar dimensión y conciencia del daño que causó la última dictadura. Teniendo en cuenta que la democracia fue recuperada en 1983, hay que pensar que los jóvenes y adolescentes que transitaron esos siete años de terrorismo de Estado, cultivaron una idea de política y Patria para nada positivas.
     Se trata de toda una generación descreída de los valores de la política, José Feinmann la caracteriza muy bien en su cuento “Digamos Boludeces”. A partir de los estados modernos la política se acerca a una ciencia capaz de calcular, medir y ejecutar acciones a favor de los sectores sociales, sin embargo dicha generación no la piensa así y lo que es peor, no entiende que sólo a través de ella, es que podrán satisfacer sus demandas.
     Otra mentira de la dictadura que cobró cientos de vidas y contribuyó a engrosar la lista de los descreídos, fue la fatídica guerra de Malvinas. Allí se tejieron más de un engaño y el saldo fue otra generación que, cargando la pesada mochila de lo sufrido en combate, nunca pudo reinsertarse plenamente en la sociedad. En lugar de ser considerados héroes debieron soportar discriminación e incluso abandono por parte del Estado.
     Tampoco contribuyeron mucho las democracias neoliberales para reivindicar la política. Los supuestos “representantes de la decisión popular”, luego de pregonar modernidad, trabajo y bienestar, terminaron por empobrecer al país debilitando al Estado mediante transacciones con organismos internacionales y cediendo el patrimonio público. Ello trajo enormes consecuencias de desocupación, pobreza e indigencia. El cuento “Vuelta a Casa” de Osvaldo Soriano, logra plasmar claramente la situación del país en la década del ´90.
          Por otra parte, Pino Solanas en su película “Memoria del Saqueo”, resume fielmente, en forma cronológica y mediante documentos reales, los hechos que concluyeron en una profundización de la pobreza en zonas marginales, pero además, cómo se expandió hacia la clase media. A modo de denuncia, da a conocer que haber empeñado el patrimonio público es “una burla al mandato del voto”. Por eso es tiempo de analizar lo sucedido hasta aquí, de pensar muy bien de ahora en más, porque el arma para revertir la situación sigue siendo el voto.
     De los errores siempre se aprende, es momento de redefinir los objetivos, asumir la equivocación y, en lugar de callar y descreer, luchar, alzar las voces, salir a la escena pública y reclamar cuando algo no está bien. La despolitización de la sociedad va en contra del proceso de toma de decisiones. La política es la única vía posible para crear consensos y cambiar la realidad.
     Son los ciudadanos quienes pueden, no sólo mediante el sufragio, sino también haciendo oír su descontento torcer el rumbo del gobierno y, de hecho, ya lo hicieron una vez, basta recordar la rebelión popular del 19 y 20 de diciembre de 2001. Pero no es el único caso, el 17 de octubre de 1945 es otro ejemplo claro, sin mencionar las grandes revoluciones mundiales como la francesa que marcó todo un cambio político a nivel mundial. El pueblo siempre puede hacerse oír.

     Por eso, la forma de terminar con los excluidos es incluir, acción que se logra respetando y haciendo respetar los postulados de la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales, sobre todo en lo que se refiere a igualdad y libertad. Es acabar con las mentiras, con la corrupción y, éso, se consigue por medio de una política honesta, participativa, abarcativa de las necesidades de la población.

NOTA EDITORIAL

    
     
 
                                         

     Argentina ha padecido en  el último medio siglo una de las peores lesiones desde su nacimiento. “Mentiras y Realidades Argentinas” se crea por el interés de saber que aún hoy, en pleno S. XXI, en medio de la globalización, con el avance de las nuevas tecnologías (NTIC), de las comunicaciones y demás, existe “otra Argentina”.
     En el interior del país, esa otra Argentina muestra hambre, frío, enfermedades y desprotección. En la región central, las secuelas de la guerra de Malvinas, la dictadura, el desempleo… Toda una relación de intereses políticos, poder, traiciones y corrupción, constituyendo una zona oscura llena de mentiras que generan realidades muy dolorosas.
     A lo largo de las notas, esta página intentará desandar el camino que llevó a tales condiciones, con la idea de mostrar, a aquéllos que sientan curiosidad por la historia del pueblo argentino, las derivaciones de la ambición política: la cantidad de excluidos que, a pesar de formar parte de este suelo, no son escuchados.
     Se trata de aquéllos que pagaron y siguen pagando las consecuencias  de errores que llenaron de riquezas y poder a unos pocos, en desmedro de muchos. Son los que no pudieron nunca levantar la cabeza, a pesar de haberlo intentado. Aunque todavía haya gente solidaria que les tiende una mano, lamentablemente no resulta suficiente. Porque tan grande es el daño que, en muchos casos, los acompaña hasta la muerte.